Un legado invisible y fragmentado
Miles de vestigios arqueológicos permanecen ocultos bajo la selva, invisibles a simple vista.
La información existente se encuentra fragmentada en bases de datos cerradas, mapas dispersos y documentos difíciles de acceder.
Al mismo tiempo, las experiencias culturales siguen siendo limitadas, desconectadas del entorno digital y poco atractivas para nuevas generaciones.
Existe una desconexión entre tecnología, academia, comunidades y turismo.
